BRIEF
BNR es una asociación suiza dedicada a la digitalización de obras de dominio público, principalmente de autores francófonos poco conocidos. Su misión es preservar estos textos, promover la lectura y dar visibilidad a un patrimonio literario que podría perderse con el tiempo.
La marca no contaba con una identidad visual definida. El objetivo era construir una identidad sobria, institucional y atemporal, que transmitiera seriedad y confianza, evitando una estética excesivamente moderna o compleja. Era fundamental que la identidad reflejara claridad, orden y respeto por el contenido literario que representa.
BOCETAJE Y VECTORIZACIÓN
A partir del análisis del contexto institucional y literario, se decidió trabajar el logotipo como acrónimo. El nombre completo, Bibliothèque numérique romande, resultaba extenso para una identidad que requería síntesis y claridad. El uso de "BNR" permitió construir una marca más compacta y adaptable. El símbolo del libro se integró de manera sutil dentro de la letra "B", manteniendo la referencia a biblioteca sin sobrecargar la composición. Como parte del sistema, se desarrolló una versión reducida utilizando únicamente la "B" para aplicaciones puntuales, reforzando la versatilidad y escalabilidad del logotipo. Las propuestas fueron evaluadas en distintos tamaños y soportes para garantizar legibilidad y correcta reproducción en entornos digitales e impresos.
VARIACIONES DE COLOR
PALETA DE COLORES Y TIPOGRAFÍA
Una vez definida la propuesta final, se estableció la paleta cromática y el sistema tipográfico. La selección del color principal tomó como referencia el contexto suizo francófono, donde el rojo está presente de manera predominante en las banderas de estos cantones. Este color se adaptó a una tonalidad más sobria, con el fin de evitar saturación y mantener un carácter institucional acorde con la naturaleza de la asociación. Los colores secundarios fueron definidos para complementar el tono principal, aportando equilibrio visual y reforzando la jerarquía de información. En cuanto a la tipografía, se optó por una sans serif de carácter sobrio, con variaciones sutiles de grosor que permiten generar contraste y dinamismo sin perder formalidad. Esta elección favorece la legibilidad y aporta una sensación de actualidad moderada, coherente con el enfoque cultural, la simplicidad y el formalismo de la asociación.